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Arte de la Tortuga Sagrada
El Arte de la Tortuga Sagrada es una práctica dirigida directamente a la apertura y apropiada construcción de la espina vertebral.
Los Daoístas ven a la columna vertebral como un facilitador del desarrollo de la estructura energética humana. Esta, a su vez, da la oportunidad de usar una fuente adicional de energía.
La columna determina el trabajo de todo el cuerpo, conectando todos sus sistemas y órganos. Además, la espina vertebral sirve como sistema de canalización de la energía del cuerpo, la cual nutre la totalidad del esqueleto. El trabajo en la Órbita Cósmica Menor, la cual es responsable por la circulación de energía en el cuerpo, también depende de la columna vertebral.
La vida de la persona está reflejada en el estado de su cuerpo físico y depende de la condición de su columna vertebral.
El proceso psicoquímico de cuerpo está, en gran parte, conectado al funcionamiento de la columna vertebral, la cual puede tanto fortalecer el cuerpo como desvastarlo. La razón para esto reside en el hecho de que os cambio bioquímicos que toman parte en e cuerpo dependen de su densidad, a cual es definida por tres tipos básicos de energía – la energía que forma (shen), la energía que fluye (qi), y la energía que conecta las dos previas (jing)
Estas energías pueden desarrollarse normalmente solo si su circulación en el cuerpo no está distorsionada. Y cuando la columna no está construida apropiadamente es imposible tener una circulación normal de las energías.
El complejo de la columna vertebral es la técnica básica usada como preparación para el trabajo interno. Permite al practicante ser consciente del proceso interno de la energía en el cuerpo y, más allá de la profundidad del nivel de trabajo, comenzar a controlarlo y regularlo.
Preparando la columna, al mismo tiempo determinamos el desarrollo de la energía a través de:
- Trabajo apropiado con el cuerpo;
- El movimiento;
- La nutrición de la columna.
Conociendo la espina, conocemos el movimiento. Conociendo el movimiento podemos orientar la energía. Cuando podemos regular la energía, tenemos condiciones para interconectarla, lo cual es el primer paso hacia la transformación. Y cuando la transformación comienza, entonces entramos en la práctica real.
Trabajando con la columna hacemos una terapia, la cual ayuda no solo a incrementar el trabajo de la espina, sino que crea condiciones para una existencia más cualitativa del cuerpo y con tiempo profundiza nuestro desarrollo interno.
El complejo para abrir la espina consiste en tres secuencias. La primera está dirigida directamente al ritmo de circulación del fluido espinal entre el sacro y la cabeza. Es también usada como preparación para el trabajo con la Órbita Cósmica Menor, dado que la circulación entre el sacro y la cabeza juega un rol principal en la apertura de la Órbita Cósmica Menor. Esta circulación determina el intercambio de energía entre los diferentes vasos del cuerpo.
Como la mayoría de la prácticas Daoístas, el complejo consiste en cuatro partes, dirigidas directamente a la apertura del cuerpo, la activación de la circulación de energía, el llenado del cuerpo y la asimilación de la energía o, en otras palabras, la estabilización de los resultados del trabajo.
La característica básica del trabajo con la columna es la posición acostado en la cual es realizada. Esta ayuda a infuenciar el trabajo en toda el área de la espina, así minimizando el esfuerzo físico. Esto es importante para la apertura de todas las cinco secciones de la columna y también aumenta el trabajo de los tejidos más frágiles de los músculos y tendones. También facilita la nutrición de los tejidos óseos de los huesos.
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